sábado 19 de julio de 2008

EL BIENESTAR DE LOS NIÑOS COMO OBJETIVO PARA DESARROLLAR LAS POLITICAS PÚBLICAS EN EL MUNICIPIO IRIBARREN.

PROYECTO PAZ POSITIVA

Propuesta para convertir a Barquisimeto en una
Ciudad Amigable con la infancia.

Preparado por:
Jesús Pernalete Túa
Julio 2008

1. Introducción

Dada la creciente demanda por un bienestar que no se agota en lo material, pues incluye una mayor atención por calidad de vida, algunas propuestas internacionales en los ámbitos de lo urbano, de la infancia, de la superación de la pobreza y de la gestión de políticas municipales, confluyen en proponer que un valioso indicador de la calidad de vida y un efectivo criterio de prioridad y decisión entre varias opciones de Políticas Públicas era precisamente el bienestar de quienes nunca se les consideró como actores del proceso: los niños. Efectivamente, se propuso que orientar las políticas hacia ellos, otorgándoles voz, era uno de los mecanismos más adecuados para dotar a las Políticas Públicas de los instrumentos de acción y control independiente, necesarios para satisfacer demandas también del mundo adulto. Dado que la organización de la sociedad descansa en familias en las que conviven adultos y niños, las carencias de estos últimos sirven de indicador de las demandas y carencias de sus hogares y por cierto, de todas las comunidades. De esta forma, a partir de un enfoque novedoso se logra fortalecer el actuar de lo público en la sociedad, favoreciendo, como veremos, crecientes grados de gobernabilidad. Esta propuesta pretende reseñar algunas alternativas para incluir la voz de los niños en la formulación de políticas a nivel municipal orientadas a otorgarles un adecuado ambiente para su crecimiento, desarrollo y realización. Por lo tanto, se inserta dentro de la tarea de lograr "Ciudades amigables con las niñas y los niños", que a su vez, es el enfoque conceptual que consideramos más adecuado. La justificación surge de dos reflexiones:

En primer lugar, observamos que no es común preguntarles a los niños cómo quieren vivir. En las Políticas Públicas, en particular, pese a la gran cantidad y variedad de planes y programas que los afectan, no suele incluirse la participación de los niños en ninguna de sus etapas. Esta propuesta pretende aportar en ese sentido.

En segundo lugar, que los niños aparecen en la escena pública, formalmente, con la Convención sobre los Derechos del Niño. Su proclamación sucesiva por parte de los diversos Estados a nivel mundial originó muchas políticas orientadas, principalmente, a los niños en situación de riesgo social y económico. Sin embargo, los contenidos de la Declaración son mucho más amplios. La Convención sobre los Derechos del Niño considera una gran variedad de temas, que suelen reforzarse mutuamente. En lo que nos concierne en esta ocasión, la Declaración reconoce el derecho a un medio ambiente sano, seguro y protegido, a la inserción en un hogar o ambiente familiar adecuado, a no enfrentar amenazas a su seguridad e integridad personal, a desenvolverse conforme a sus necesidades libremente, a contar con el derecho a espacios de juego y estudio adecuados y a participar en las decisiones que los afectan.

Llevar a cabo todos los aspectos, de un modo integrado y eficaz, ha sido, normalmente, tarea de los gobiernos nacionales. Sin embargo, dentro de las atribuciones de los gobiernos municipales hay numerosas formas de llevar a cabo políticas orientadas a asegurar los Derechos de las Niñas y Niños. Por ejemplo, la construcción y rediseño de áreas verdes y de juego, la organización de actividades e instancias para uso de los niños, control del maltrato, proveerlos de servicios de salud y educación adecuados, etc. En general, las Políticas Públicas en el nivel municipal permiten realizar y llevar a cabo importantes aspectos considerados en la Convención, a través de acciones simples y básicas, transformándolos en resultados concretos, mediante los mecanismos propios de la gestión municipal, que debe ejercer la relación directa con las comunidades involucradas, con organizaciones no-gubernamentales y tiene mayor probabilidad de eficacia en los programas implementados, entre otros aspectos destacables.

2. Las Ciudades Amigables con los Niños.

En el ámbito así delimitado surge por parte del PROYECTO PAZ POSITIVA el programa de Ciudades Amigables con los las niñas y los niños, que pretende ayudar a traducir la Convención sobre los Derechos del Niño en acciones concretas que puedan ser implementadas en el nivel local, en este caso en el Municipio Iribarren del Estado Lara. Este tema ha adquirido creciente importancia en los últimos años en el entendido de que una ciudad amigable a los niños es una ciudad amigable a toda la comunidad, pues se asume que el bienestar de los niños es indicador de un ambiente saludable, una sociedad democrática y una buena gobernabilidad. Políticamente, además, los niños proveen una oportunidad única para llevar a cabo una amplia movilización socio-emocional en torno a crear ciudades más humanas para todos.
Una ciudad amigable con las niñas y los niños queda entonces definida como una ciudad que garantiza los siguientes derechos a todos los niños:

Influir en las decisiones sobre su ciudad.
Expresar su opinión sobre la ciudad que ellos quieren.
Participar en familia, comunidad y vida social.
Participar en eventos culturales y sociales.
Recibir servicios básicos tales como cuidado de la salud y educación.
Recibir para su consumo agua segura y tener acceso a una apropiada sanidad.
Ser protegidos de la explotación, violencia y abuso.
Caminar sin riesgo por las calles.
Conocer amigos y jugar.
Tener áreas verdes para plantas y animales.
Vivir en un ambiente descontaminado.
Ser iguales ciudadanos de su ciudad con acceso a cada servicio, sin discriminación por su origen étnico, religión, ingreso económico, género o discapacidad.

Si revisamos la lista de requisitos precedente, podemos apreciar que pueden agruparse en dos categorías. La primera categoría se refiere a aspectos de tipo "infraestructural" (acceso a servicios, calidad del medio ambiente, control de delitos, etc.). La segunda categoría tiene que ver con la posibilidad de participar adecuadamente en los distintos niveles de la vida social y en las decisiones que se adopten en ellos y que afecten a los niños. Precisamente, a través de esta categoría, hacemos conexión con el segundo tema que nos preocupa. Esto es, la posibilidad de que los niños puedan expresar su opinión sobre los temas que tienen impacto en sus vidas, a través de las vías más apropiadas para ello y conozcan los mecanismos de toma de decisiones que los afectan.

3. Participación y Pre-ciudadanía.

El logro de los objetivos de participación implicaría establecer mecanismos directos y eficientes para recoger el interés por opinar de los niños, siempre en su nivel. También se asocia a un aspecto educativo, en lo referente a la formación de futuros ciudadanos plenos, por la vía de la adquisición de las habilidades requeridas para el ejercicio de la ciudadanía integral, junto con el adecuado conocimiento de los mecanismos de participación ciudadana existentes. Todo ello significa considerar seriamente el concepto de socialización política, en el marco de la noción de pre-ciudadanía.

La pre-ciudadanía se refiere a la posibilidad de acercarse progresivamente a los derechos y deberes propios del ejercicio de la ciudadanía autónoma en un Estado democrático, como forma de adquirir los valores, actitudes, habilidades y destrezas necesarias para su mejor ejercicio pleno. Por lo tanto, adquiere una dimensión eminentemente educativa. Sin embargo, tiene otra dimensión, de tipo político-legal: reconocer que los niños no son sólo un objeto de protección, sino que, en su calidad de sujetos de derecho, pueden participar y manifestarse a través de los canales apropiados, muchos de los cuales deben ser específicamente establecidos para ello. Este planteamiento permite sostener que una mayor preocupación por establecer mecanismos de participación y de ejercicio pre-ciudadano promovería una cultura política más acorde con la democracia, carencia muchas veces indicada en el caso de América Latina y que explica las dificultades de la región para lograr una consolidación democrática.
Un caso notable de organización de un mecanismo de participación (representativa), para la infancia y pre-adolescencia en este caso, es la constitución del Parlamento Infantil y Juvenil, cuyos acuerdos se convertían en Proyectos de Ley.

4. Una Nueva Política Pública para los niños.

Proponemos un cambio respecto al lugar de los niños en las Políticas Públicas y el enfoque que guía su accionar, al menos en el nivel programático. La nueva Política Pública sobre la infancia establecería un concepto de los niños a partir de sus atributos y derechos frente al Estado, la familia y la sociedad; dejando de lado la noción anterior fundada casi exclusivamente en las carencias y en los llamados "problemas de la infancia". Esta nueva política no niega la importancia de la corrección de las carencias y la solución a los problemas de los niños, pero sitúa el problema en el interior de un marco más general. Este marco es el de los Derechos del Niño asumidos, en términos generales, de un modo muy similar al que fue explicado anteriormente. Ello permite, por un lado, que la política sobre los niños tenga una proyección mayor y, por otro lado, permite que todos los programas y servicios existentes (en todos los niveles y sectores) que tengan alguna relación con los niños se integren dentro de un marco Municipal, unificador e integral que otorgue al conjunto coherencia e integralidad.

Esta política es plenamente compatible con las condiciones establecidas por el concepto de Ciudad amigable con las niñas y los niños. Los dos grupos de requisitos son abordados explícitamente, tanto al nivel de áreas estratégicas de la política, como al nivel del plan de acción. Los requisitos asociados a disponibilidad y calidad de recursos de infraestructura se resumen en el concepto de "calidad de vida y desarrollo" y nos interesa destacar dos aspectos fundamentales. El primero es "Niñas y niños con un nivel de aéreas físicas dentro del Municipio adecuadas para su desarrollo físico, mental, espiritual, moral y social". El segundo es "niños y niñas con condiciones favorables para su descanso, esparcimiento, al juego y a las actividades recreativas propias de su edad". A nuestro entender, ambos componentes representan un avance notable en la ampliación del enfoque orientador de las políticas a favor de los niños.

Por otra parte, los requisitos asociados para permitir y fomentar la adecuada participación de los niños son considerados bajo el área de "promoción y fomento de la participación infantil" dentro du un plan de acción. Contiene tres componentes, que tienen relación con: oportunidad de expresar su opinión libremente y acceder a la información necesaria, participar plenamente de la vida cultural y artística y, finalmente, libertad de asociación y reunión. Al igual que el área asociada a calidad de vida y desarrollo, las acciones prioritarias presentan una gran variedad que implica la participación integrada de distintos niveles de decisión pública, liderizados el gobierno Municipal y con la articulación necesaria con las acciones de organizaciones de la sociedad civil y de las empresas privadas.

5. Desafíos en la Implementación de Ciudades Amigables a los Niños

La implementación de ciudades amigables con las niñas y los niños involucra muchos aspectos, muy distintos entre sí. Por ejemplo, se requiere articular soluciones en: vialidad, educación (programas e infraestructura), coordinación y promoción de organizaciones comunitarias, aspectos sanitarios y urbanísticos, pobreza, delincuencia, etc.
Existen proyectos de este tipo en diversas partes del mundo, tales como Southampton (Inglaterra) donde asistí personalmente, y estos proyectos han considerado los siguientes aspectos, entre otros:

Medidas para proteger del abandono, del maltrato, etc. El objetivo es proveer a todos los niños de un hogar adecuado.
Medidas para asegurar la salud: agua potable, descontaminación del suelo, vacunación, acceso a una atención médica adecuada, controles pre-natales de la madre, etc.
Medidas para asegurar acceso a educación de calidad: aumento de cobertura, aumento de supervisión, combate a la deserción escolar, bibliotecas comunitarias con tutores, programas deportivos y de arte, etc.
Medidas para permitir la participación: encuestas periódicas, Convenciones de niños a escala escolar y comunitaria, relación con las autoridades, concursos que recojan sus ideas (afiches), focus-groups.

Medidas para favorecer el desarrollo físico, mental y espiritual: áreas verdes adecuadas, centros comunitarios abiertos a las familias, actividades comunitarias/escolares que recojan distintos intereses e inquietudes (clubes, grupos de intereses, actividades extracurriculares, etc.), junto con una amplia red de áreas de juego, grupos de juego (playgroups) y "Ludotecas".
Medidas para la seguridad personal: rutas seguras a las escuelas, al colegio y los liceos, vigilancia policial en los sectores necesarios.

La implantación de Políticas Públicas que lleven a cabo la Consolidación de “Barquisimeto como una Ciudad Amigable con las niñas y niños” es una tarea pendiente, y nosotros ponemos el tema en la palestra pública, la discusión está abierta.

Jesús Pernalete Túa

Pre-candidato Independiente por iniciativa propia a la
Alcaldía del Municipio Iribarren. Barquisimeto. Edo. Lara

jpernaletetua@yahoo.com/ jpernaletetua@gmail.com

0251 2547296/ 0412 7867470

www.proyectopazpositiva.blogspot.com

lunes 18 de febrero de 2008

LINEAS GRUESAS:
PROPUESTAS PARA LAS AREAS DE ACCIÓN
PRE CANDIDATURA DE JESÚS PERNALETE TÚA
A LA ALCALDÍA DEL MUNICIPIO IRIBARREN.
Actualizado al 15 de Febrero 2008

“No somos lo que hemos creído ser,
más bien somos lo que podemos llegar a Ser”

Palabras Claves:

· Creatividad Social
· Inteligencia Activa
· Pensamiento Perceptual
· Creatividad Política
· Educación para la Ciudadanía Democrática.

AREAS DE ACCIÓN:

Salud:

· Creación de Red de Ambulatorios para Adultos Mayores (Por Parroquia)
· Creación de Red de Centros Pediátricos de Atención Integral Preventiva (Por Parroquia)
· Creación de Red de Centros de Salud para pre-adolescentes y adolescentes con Atención Integral Preventiva (Por Parroquia)
· Creación de Red de Ambulancias Centralizadas por Parroquias.
· Creación del Centro Municipal para la Prevención y apoyo a tratamientos del Cáncer.
· Creación del Centro de Terapia a través de los Animales para atender a personas enfermas y discapacitadas. (Incluyendo el Programa “Crea una Sonrisa” con visitas de voluntarios y sus mascotas y el Programa de Visitas a instituciones hospitalarias y casas hogares de Animales de Granjas, tipo Zoo de contacto).

Educación para el Trabajo:

· Para Parroquias foráneas del Municipio Iribarren (Zona Rural): Creación de Escuelas Granjas. (Potencial alianza con Fe y Alegría).
· Creación de Centro de Capacitación para la Atención Turística, Protocolo, Eventos y Convenciones.
Educación para la Ciudadanía Democrática:
· Programa Educativo “Niños Filántropos” ( Para fomentar el ahorro y colaborar en obras benéficas)
· Creación del Centro Municipal del Voluntariado.

· Potenciación del Instituto Municipal de Educación para crear los programas y espacios permanentes de:

1. Educación Vial (paralelo al año escolar- por Parroquia)

2. Educación en Valores Humanos (paralelo al año escolar- por Parroquia)

3. Educación por el Arte (paralelo al año escolar- por Parroquia)

4. Educación Deportiva (paralelo al año escolar- por Parroquia)

5. Educación a través del Juego (paralelo al año escolar- por Parroquia)

6. Educación en Valores Ambientales ( En los Espacios del Bosque Macuto)

· Crear el Aula Móvil de Educación Ambiental.
· Creación del Programa “HIDRYCUS” para el Rescate y reforestación de Cuencas Hidrografías que surten al Municipio.

· Creación de Capital Social mediante la Capacitación Ciudadana:

Organizar y auspiciar programas de Formación, capacitación y asistencia técnica para el fortalecimiento de la capacidad de gestión de iniciativas como:
1. Formulación, seguimiento, implementación y evaluación de proyectos sociales.
2. Evaluación social de proyectos de inversión.
3. Acceso a fuentes de financiamiento y asistencia técnica por parte de las Organizaciones de Desarrollo Social, Iniciativas Comunitarias y de Responsabilidad Social Empresarial.
4. Planificación y Gestión de Recursos.
5. Mediación Comunitaria y Educación para la Paz Positiva.
6. Marketing Social.
7. Contabilidad Social y para Organizaciones de Desarrollo Social.
8. Balance e inversión social.
9. Voluntariado Corporativo.
10. Participación Social y Ciudadana.
11. Capacitación en Responsabilidad Social a Microempresarios, medianos y grandes empresarios.

Prevención del Delito:

· Crear Centros de Atención para niños con dificultades de Aprendizaje/Trastornos de conducta/Etc.
· Creación del Centro de Sensibilización y formación del funcionario público. (Con énfasis en funcionarios policiales)
· Creación de la Mayor campaña sistemática por la No Violencia y por el Plan de Desarme en todo el Municipio Iribarren.


Seguridad Ciudadana:

· Consolidar el Instituto de Policía Municipal mediante:
1. Aumento del número de efectivos policiales en función de la población del Municipio.
2. Dotación de patrullas.
3. Creación de sede propia.
4. Elevar el nivel de formación permanente de los efectivos.
5. Dignificar la profesión policial mediante la profesionalización y la creación de un programa de seguridad social para los funcionarios policiales y administrativos que incluya a sus familiares.

Transporte Público:

· Gestionar la transferencia de Transbarca a la Alcaldía de Iribarren.
· Financiar la sustitución de “Rapiditos” por vehículos nuevos con motores a gas.
· Creación de Red de Transporte Escolar por Parroquias.
· Elevar la calidad de la atención al usuario y de las unidades que prestan el servicio de transporte público en las diversas rutas urbanas y extra urbanas en el Municipio Iribarren.

Infraestructura:

· Crear un Programa de Sustitución de Red de Aguas Negras en todo el Municipio.
· Plan de entrega de titularidad de tierras de sectores populares.
· Adaptar todas las aceras del Municipio a las necesidades de rampas para personas discapacitadas.

Contraloría Social:

· Fortalecer la participación de los Consejos Comunales del Municipio Iribarren haciendo especial énfasis en la capacitación, para que ejerzan activamente la Contraloría Social como eje fundamental de su Poder en la sociedad.


Economía:

· Crear Programa de Co-Financiamiento junto con empresas privadas de Proyectos productivos que provengan del 3er Sector, es decir Asociaciones Civiles, ONG, Fundaciones.
· Crear Mercados de Productos Alimenticios de Procesamiento Casero y Artesanal (Para abrir durante los Fines de Semana).

Economía Informal:

· Es necesario focalizar los procesos educativos en las microempresas que, si son bien administradas, lograrán una mejor inserción en el mercado, emplear más gente y generar ingresos para la población ocupada en sustitución de la economía buhoneril. El énfasis en la unidad colectiva (la microempresa), la gestión (y no solo la capacitación) y la identidad de intereses entre el microempresario y sus trabajadores posibilitará la continuidad de las empresas e ingresos decentes para sus trabajadores. Desde esa perspectiva, proponemos el Proyecto: Educación y Organización para la Acción en el Sector Informal (EOASI) para la formación y la capacitación de la economía informal: se trata de formar cuadros teniendo en cuenta sus conocimientos, habilidades y experiencias sociolaborales.

Economía Ambiental:

· Programa ETHIKAGUA: Crear Sistema de Contador Ecológico para medir y promover “La Economía total del Agua en Iribarren” (Apoyarse en experiencia de Brahma).
· Crear Programas Pilotos de Clasificación de la Basura en el Origen.( Por Parroquias)
· Creación del proyecto “ECOBUS”: Recolección de Aceites Vegetales en el Origen. ( Por Parroquias)

Lugares de Ciudadanía:

· Creación de Centro de Educación por el Arte y Ecología “Red de ECOMUSEOS” (Por Parroquia)
· Programa de Participación de la Ciudadanía Democrática: “100 Ideas para Iribarren” basado en el Libro 100 ideas para Barquisimeto.
· Estimular la creación de Asociaciones Civiles en el área deportiva, cultural, etc. Para que accedan a recursos tanto de gobierno municipal, regional, nacional entes autónomos, empresas privadas y organismos multilaterales.
· Creación de la Red de Bibliotecas Municipales para reflexión y lectura.( Por Parroquias)
· Creación del Museo de Arte Contemporáneo de Barquisimeto (MAC BAR).
· Creación de la Red de “Museos del Barrio” teniendo al MAC BAR como ente rector.
· Crear la Red de “Museos Educativos en Ciudadanía Ambiental”.
· Rescatar junto a la empresa privada todas las Plazas públicas de Municipio para crea el “Circuito de Plazas para la Cultura” (Allí funcionarán clubes, grupos Scout, etc.)
· Creación de la “Escuela para Lideres” basada en los principio de la organización United World Colleges.
· Creación del “Banco del Tiempo” (Programa de intercambio donde los Adultos Mayores le enseñan sus experiencias a los jóvenes y viceversa).
· Rescate del Monumento al Sol y Creación del “Museo Monumento al Sol” en Homenaje a los Maestros Carlos Cruz Diez, Jesús Soto y Alejandro Otero.

Cultura:

· Creación de la Ruta de los Artistas, con financiamiento para crear talleres con salas de exposiciones y anexos de restaurantes y/o posadas. (En Alianza con Ucla/Centros de Arte y programas de Responsabilidad Social Universitaria con estudiantes haciendo pasantías)
· Creación del Proyecto Municipal de Televisión y Radio Educativa.

Deporte:

· Creación de Gimnasios Verticales en las diferentes Parroquias del Municipio según la densidad de población del mismo.
· Crear el programa de Becas Deportivas.

Impuestos Municipales:

· Crear el Programa de Capitalismo Solidario para direccionar el pago de impuestos municipales de los contribuyentes especiales, y el voluntariado corporativo hacia el mantenimiento y desarrollo de espacios públicos y programas permanentes tanto educativos como recreativos en dichos espacios.

Monitoreo y Sistematización:

· Monitorear el desarrollo y evaluar permanentemente los procedimientos y resultados e impactos de la gestión de las diferentes dependencias de la Alcaldía, y de la acción en red de las organizaciones y empresas aliadas, así como retroalimentar a todas las organizaciones e instituciones públicas y privadas con los indicadores de la gestión de la Alcaldía de Iribarren.

· Establecer la realización anual de auditorias externas de empresas especializadas para garantizar el correcto control de la gestión administrativa de la Alcaldía.

· Coadyuvar en la sistematización de las experiencias de los actores sociales en alianza con la Alcaldía a fin de propiciar la retroalimentación y aprendizaje de los procesos como mecanismos para el fortalecimiento de la gestión social y del principio de corresponsabilidad en la construcción del Capital Social.


Sugerencias y críticas contactar: jpernaletetua@yahoo.com

www.proyectopazpositiva.blogspot.com

martes 22 de enero de 2008

CONCEPTOS BÁSICOS DE EDUCACIÓN PARA LA CIUDADANÍA DEMOCRATICA

PROYECTO PAZ POSITIVA

“EL CAMINO PARA DESARROLLAR
UN CONOCIMIENTO COMPARTIDO”.

Agradecimientos

Jesús Pernalete Túa desea manifestar su agradecimiento a todas las personas que han contribuido a la elaboración del presente marco semántico redactado en forma de glosario. El autor espera que los términos incluidos expresen adecuadamente las ideas manifestadas en reflexiones, informes y estudios y que reflejen la gran variedad de opiniones presentes en la Ciudadanía Democrática venezolana.

ÍNDICE

Resumen

Introducción: Objetivo y Estructura.

Sección I: Conceptos básicos

Ciudadano / Ciudadanía
Lugares de Ciudadanía
Derechos civiles y políticos
Derechos culturales
Democracia / Democrático
Diversidad
Derechos sociales y económicos
Educación para la Ciudadanía Democrática
Igualdad
Derechos humanos.

Sección II: Procesos y prácticas


Acción
Aprendizaje activo
Aprendizaje cooperativo
Análisis crítico
Desarrollo curricular
Evaluación
El alumno como centro de atención
Aprendizaje permanente
Reflexión
Investigación
Formación de profesores / formadores.

Sección III: Resultados

Resultados afectivos
Resultados cognitivos
Participación
Paz positiva
Resultados pragmáticos y de acción
Responsabilidad
Cohesión social
Solidaridad
Consideración Final: Desarrollo Sostenible.

Resumen

Los Conceptos Básicos de Educación para la Ciudadanía Democrática (en el presente glosario se abreviarán con las siglas CBECD) son una materia que ha cobrado gran importancia y despertado mucho interés a nivel mundial y en América latina en especial. Esto ha hecho que se profundice en el debate y que se incluya a nuevos actores sociales en el aporte de ideas y soluciones. Muchos de estos nuevos actores sociales desempeñan un papel importante en la promoción de los CBECD a nivel comunitario, gremial y político en general.

Algunos de ellos y nuevos actores sociales jóvenes no están suficientemente familiarizados con los matices semánticos de muchos de los términos que se utilizan normalmente en las conversaciones y debates relativos a los CBECD.

Por ello, se ha redactado este glosario como instrumento para apoyar la promoción de la política en materia de CBECD y para profundizar y generalizar el significado de la democracia. No se formulan definiciones estrictas, sino, más bien, breves análisis del término y de su relación con la democracia.

El glosario incluye treinta conceptos y se divide en tres secciones:

• Sección I: Conceptos básicos
• Sección II: Procesos y prácticas de los CBECD
• Sección III: Resultados.

Por tanto, el glosario tiene por objeto ofrecer al lector un marco y un recorrido introductorios a través de los conceptos significativos de la Educación para la Ciudadanía Democrática.

Objetivo

El objetivo general del presente glosario es apoyar a los responsables políticos, profesionales y ciudadanos en la promoción de los CBECD en nuestra sociedad, a tal efecto:

• Ofrece a los lectores una explicación de los conceptos claves de la Educación para la Ciudadanía Democrática;

• Efectúa un recorrido explicativo de la Educación para la Ciudadanía Democrática dividido en tres secciones fundamentales:

i) Conceptos clave, ii) procesos y prácticas, iii) resultados;

• Apoya el desarrollo de una comprensión compartida de la Educación para la Ciudadanía democrática entre los miembros de la sociedad.

El lector debe tener en cuenta, sin embargo, que las explicaciones ofrecidas no son definitivas, sino que intentan reflejar el pensamiento actual.

Estructura

El glosario está estructurado de la siguiente manera:


Sección I: Conceptos básicos. Se analiza los CBECD a través de términos como « Ciudadanía», «derechos civiles y políticos» y «derechos humanos».

Sección II: Procesos y Prácticas. Se centra en los procesos y prácticas de Educación para la Ciudadanía Democrática, examinando conceptos como «aprendizaje permanente», «aprendizaje activo», «aprendizaje cooperativo» y «análisis crítico».


Sección III: Resultados de la Educación para la Ciudadanía Democrática. Se analizan los resultados conseguidos, tales como las «capacidades cognitivas», la «participación», la «responsabilidad» y la «solidaridad».


Sección I: Conceptos básicos

Para llegar a una comprensión compartida de la Educación para la Ciudadanía Democrática, los conceptos siguientes ofrecen al lector una amplia explicación de algunos términos claves en los que se basa la noción de Educación para la Ciudadanía Democrática. Los términos incluidos en esta sección son los siguientes:


• Ciudadano / Ciudadanía
• Lugares de Ciudadanía
• Derechos civiles y políticos
• Derechos culturales
• Democracia / Democrático
• Diversidad
• Derechos sociales y económicos
• Educación para la Ciudadanía Democrática
• Igualdad
• Derechos Humanos

Ciudadano/Ciudadanía

En el mundo contemporáneo se es cada vez más consciente de que términos como «ciudadano» y « Ciudadanía» no son definitivos ni admiten una definición única.

En el contexto de la Educación para la Ciudadanía Democrática, el concepto de ciudadano puede definirse en términos generales como «una persona que co-existe en una sociedad». Esto no significa que la idea de ciudadano en relación con el Estado Nación ya no es pertinente o aplicable, sino que, como el Estado Nación ha dejado de ser el único centro de autoridad, ha tenido que darse una definición más general del concepto.

Este concepto más extenso de ciudadano y Ciudadanía ofrece un posible nuevo modelo para analizar cómo vivimos juntos. Se trata, por tanto, de traspasar los límites de la noción de «Estado Nación» y de adoptar la noción de «comunidad», que engloba el marco local, regional, nacional e internacional en el que viven las personas.

De acuerdo con esta definición, el concepto de “ciudadano” y “Ciudadanía” incluye la idea de «estatus» y «papel». Abarca cuestiones relativas a los derechos y las obligaciones, pero también ideas de igualdad, diversidad y justicia social. Ya no basta con limitar la idea de « Ciudadanía» al acto de votar. Debe incluir también el conjunto de acciones ejercidas por una persona que inciden en la vida de la comunidad (local, regional, nacional e internacional) y, como tal, requiere un espacio público en el que las personas pueden actuar juntas.

Lugares de Ciudadanía.

«Lugar de Ciudadanía» es el término que designa una forma nueva de vida democrática. Dichos lugares son proyectos locales de base que intentan dar vida a los principios de la Ciudadanía democrática moderna y aplicarlos. Un lugar de Ciudadanía puede incluir un conjunto de actividades similares realizadas en una zona local específica, en una serie de zonas geográficas o, incluso, en todo un país.

En estos lugares generalmente participan agentes diferentes. Están controlados por los propios participantes y en ellos se exploran distintas formas de participación, se combate la exclusión social y se intenta conseguir el cambio social. Se basan en los valores y los procesos democráticos, que se proponen promover y consolidar.

Derechos Civiles y Políticos.

Los derechos civiles y políticos son por lo general las libertades y los derechos que tienen las personas y que el Estado se compromete a respetar.

Estos derechos que, a menudo, se consideran la «primera generación» de derechos humanos, incluyen el derecho a la libertad y seguridad personales, el derecho a un juicio justo, el derecho a la presunción de inocencia, el derecho al matrimonio y el derecho a participar en la vida pública. Incluyen también la prohibición de torturar y de infligir cualquier otro trato cruel o inhumano, y la prohibición de la esclavitud y el trabajo forzado.

Estos derechos están reconocidos a nivel internacional en el Pacto de Derechos Civiles y Políticos que la Asamblea de las Naciones Unidas adoptó en 1966.

Derechos Culturales.

El concepto de «derechos culturales» en el contexto de la Educación para la Ciudadanía Democrática afecta en general a cuestiones de «identidad», que incluyen la lengua o idioma y todas sus implicaciones, la pertenencia a grupos, comunidades o pueblos, así como asuntos de patrimonio.

Los «derechos culturales» son unos de los derechos humanos más complejos y delicados en la actualidad. Aunque en general se acepta la naturaleza multicultural de nuestras sociedades, el tratamiento político y jurídico de esta realidad, es decir, la definición de los derechos, los de las personas que pueden acceder a ellos e, incluso más, los de los grupos responsables de ellos, sigue siendo objeto de análisis.

Democracia/Democrático.

La democracia es una forma de vivir juntos en comunidad. En una democracia es muy importante poder elegir entre diferentes soluciones cuando se plantean cuestiones o problemas, o tener la libertad de hacerlo.

Esta nueva concepción de la democracia cambia el centro de atención. La noción tradicional de democracia como forma de gobernabilidad y sistema político en la que los ciudadanos tienen un papel limitado al derecho de voto se pone en tela de juicio con las ideas de participación y democracia participativa.

En la Educación para la Ciudadanía Democrática, el adjetivo «Democrática» señala que se trata de una ciudadanía basada en los principios y valores en materia de derechos humanos, respeto de la dignidad humana, pluralismo, diversidad cultural y predominio de la ley y la justicia.

Diversidad.

Este concepto implica, más allá de la idea de tolerancia, un respeto y apreciación verdaderos de la diferencia. Es un rasgo inherente a la idea de pluralismo y multiculturalismo y, por tanto, un elemento fundamental de la Educación para la Ciudadanía Democrática.

En consecuencia, la Educación para la Ciudadanía Democrática debe ofrecer posibilidades de analizar las percepciones y combatir los prejuicios y estereotipos. Tiene que tener también entre sus objetivos que la diferencia sea bien recibida y acogida en la comunidad local, regional, nacional e internacional.

Derechos Sociales y Económicos.

En general, los derechos sociales y económicos se refieren a las condiciones necesarias para el pleno desarrollo de las personas y para que estas tengan un nivel de vida adecuado.

Estos derechos, que a menudo se denominan derechos humanos «de segunda generación», son mucho más difíciles de aplicar, porque se considera que dependen de los recursos disponibles. Incluyen, por ejemplo, el derecho a trabajar, a la educación, a la recreación y a disponer de un nivel de vida adecuado.

Estos derechos están reconocidos a nivel internacional en el Pacto de Derechos Sociales y Económicos que la Asamblea de las Naciones Unidas adoptó en 1966.

Educación para la Ciudadanía Democrática.

La Educación para la Ciudadanía Democrática ha surgido a partir de programas más tradicionales, como los de educación cívica o instrucción cívica. A grandes rasgos, la Educación para la Ciudadanía Democrática hace hincapié en la experiencia individual y la búsqueda de prácticas destinadas a promover el desarrollo de comunidades comprometidas con las relaciones verdaderas. Afecta al individuo y a sus relaciones con los demás, la creación de identidades personales y colectivas, y las condiciones de la vida en comunidad, entre otros muchos aspectos.

Uno de los objetivos fundamentales de la Educación para la Ciudadanía Democrática es la promoción de una cultura democrática, respetuosa de los derechos humanos, una cultura que permita a las personas desarrollar el proyecto colectivo de crear comunidades. Para ello, intenta reforzar la cohesión social, la comprensión mutua y la solidaridad.

En su calidad de iniciativa educativa, la Educación para la Ciudadanía Democrática se dirige a todas las personas, independientemente de su edad o papel en la sociedad. Se extiende, por tanto, mucho más allá del ámbito escolar, en el que a menudo se imparte por primera vez. La Educación para la Ciudadanía Democrática es un proceso de aprendizaje permanente centrado en los siguientes objetivos:

Participación.
Colaboración.
Cohesión social.
Accesibilidad.
Equidad.
Responsabilidad y
Solidaridad.

Por consiguiente, la Educación para la Ciudadanía Democrática es un conjunto de prácticas y actividades desarrolladas con un enfoque «de abajo hacia arriba» que tiene por objeto ayudar a los alumnos, los jóvenes y los adultos a participar activa y responsablemente en los procesos de decisiones de sus comunidades. La participación es fundamental para fomentar y reforzar una cultura democrática basada en la sensibilización respecto a valores fundamentales compartidos, tales como los derechos humanos y las libertades, la igualdad a pesar de las diferencias y el Estado de Derecho, y el compromiso con ellos.

La Educación para la Ciudadanía Democrática se concentra en la puesta a disposición de la gente de oportunidades permanentes de adquisición, aplicación y difusión de conocimientos, valores y capacidades relacionados con los principios y procedimientos democráticos en una gran variedad de entornos de enseñanza y aprendizaje formales y no formales.

Igualdad.

La igualdad es un «concepto» según el cual todas las personas tienen los mismos derechos, independientemente de su edad, género, orientación sexual, religión o convicciones, origen racial o étnico, etc.

El preámbulo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos comienza así: «Considerando que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana».

El concepto de ciudadanía no puede separarse de las cuestiones de igualdad. La existencia de desigualdades en las sociedades o entre ellas dificulta el ejercicio de la ciudadanía efectiva. Por tanto, la idea de igualdad debe estar en el centro de la Educación para la Ciudadanía Democrática, que, en virtud de ello, debe ocuparse de las cuestiones de equidad y habilitar a las personas para actuar contra cualquier forma de discriminación.

Derechos Humanos.

Los derechos humanos se refieren tanto a las condiciones que permiten a las personas desarrollar todo su potencial y relacionarse con los demás como al establecimiento de las responsabilidades de los Estados Nación hacia las personas.

Entre los documentos importantes en el ámbito de los derechos humanos, están la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el Convenio Europeo de Derechos Humanos y el Convenio sobre los Derechos del Niño.

Tradicionalmente, los derechos humanos se han dividido en categorías: civiles, políticos, sociales, económicos y culturales. Estas categorías están a menudo asociadas a periodos de tiempo particulares, así como a derechos políticos y civiles considerados «de primera generación», seguidos de los derechos sociales y económicos «de segunda generación» y los derechos a la cultura o al desarrollo, «de tercera generación».

A pesar del valor de categorizar los derechos, la Educación para la Ciudadanía Democrática tiene por objeto promover una comprensión integrada de los derechos humanos. Da la misma importancia a todas las categorías de derechos (civiles, políticos, sociales, económicos y culturales). De este modo, intenta compensar la tendencia a considerar algunos derechos más importantes que otros.

Es también importante reconocer que, aunque los derechos humanos se han asociado tradicionalmente al Estado y su relación con la persona, en la Educación para la Ciudadanía Democrática el lenguaje de los derechos humanos pone cada vez más de relieve los derechos de los «grupos» y los «pueblos». Los intentos por incluir estas ideas en la Educación para la Ciudadanía Democrática son importantes para el desarrollo del propio concepto y de las comunidades locales, regionales y nacionales.

SECCIÓN II: Procesos y prácticas

La Educación para la Ciudadanía Democrática es un proceso educativo. Aspira a ser la «mejor práctica» y está dirigida por unos principios particulares. Como práctica, utiliza una variedad de metodologías. La lista de términos siguiente no es de ningún modo perfecta, sino que se limita a introducir los conceptos básicos de esta iniciativa educativa. Los términos incluidos en esta sección son los siguientes:

• Acción
• Aprendizaje activo
• Aprendizaje cooperativo
• Análisis crítico
• Desarrollo curricular para la Pedagogía Social
• Evaluación
• El alumno como centro de atención
• Aprendizaje permanente
• Reflexión
• Investigación
• Formación de profesores /formadores

Acción.

En los procesos de aprendizaje de la Educación para la Ciudadanía Democrática, la acción tiene un papel central para desarrollar la ciudadanía activa. El proceso de aprendizaje debe conseguir que los alumnos, más allá de la dimensión cognitiva, hagan uso de sus capacidades o desarrollen otras.


Sin embargo, la acción implica dicha dimensión y se sustenta en la concepción que tiene el agente de lo que está ocurriendo. Después, se reflexiona sobre la acción, con lo que esta adquiere mayor significado para la persona. En la Educación para la Ciudadanía Democrática, la acción es parte de un proceso global y no puede considerarse una actividad aislada.

La acción puede desarrollarse en muchos niveles: en entornos de aprendizaje, en instituciones, en la comunidad local o en el marco de actividades para el cambio mundial.

Aprendizaje Activo.

El aprendizaje activo puede definirse como el proceso de «adquisición de conocimientos a través de la acción» Se trata de un proceso educativo en el que el alumno es un socio activo del proceso de aprendizaje más que un receptor pasivo de conocimientos. Las personas individuales o los grupos aprenden mejor cuando participan activamente en su propio aprendizaje.

En relación con los métodos pedagógicos, son necesarios diversos enfoques y metodologías. Los métodos seleccionados deben dar al alumno la posibilidad de pensar, actuar y reflexionar. Al incluir estas tres dimensiones, el aprendizaje activo tiene en cuenta a la persona en su totalidad.

Los métodos de aprendizaje activo asociados con la Educación para la Ciudadanía Democrática incluyen la puesta en común de ideas (brainstorming o lluvia de ideas), los juegos de rol, los debates y el trabajo en proyectos.

Aprendizaje Cooperativo.

Se entiende por aprendizaje cooperativo aprender de otras personas y con ellas. Se trata de un aprendizaje social e interactivo
en el que los procesos grupales son lo más importante. Las actividades de aprendizaje cooperativo permiten a las personas aprender juntas gracias al trabajo en proyectos comunes. Este aprendizaje puede también animar a los alumnos a afrontar problemas en común, reflexionar y expresarse mejor. Su lugar en la Educación para la Ciudadanía Democrática está claro, ya que la propia Educación para la Ciudadanía Democrática tiene como objeto el desarrollo de ciudadanos que co-existen con otros.

La inclusión de actividades de aprendizaje cooperativo garantiza un equilibrio entre el aprendizaje individual y colectivo. No significa el fin del aprendizaje individual y puede completarse con el uso de actividades multimedia, la reflexión personal y el trabajo en proyectos personales. Las actividades de aprendizaje cooperativo pueden incluir también la utilización de redes, por ejemplo, actividades de hermanamiento, redes escolares en línea, etc.

Análisis Crítico.

El análisis crítico es el proceso a través del cual se anima y ayuda al alumno a desarrollar y utilizar las aptitudes relativas al pensamiento crítico.

Tales aptitudes incluyen la capacidad de investigación, interpretación, presentación y reflexión, así como el proceso de formación de la propia opinión, la capacidad para expresar dicha opinión y, en su caso, revisarla. El análisis crítico implica no conformarse con las explicaciones sencillas y analizar las cuestiones de manera más compleja.

El análisis crítico es una parte esencial de la formación de la conciencia crítico-social y, por tanto, un aspecto fundamental de la Educación para la Ciudadanía Democrática. Implica el análisis continuo de la sociedad contemporánea y de las fuerzas que la integran.

Las metodologías que promueven el análisis crítico incluyen actividades tales como el análisis de los medios de comunicación, los debates, el trabajo en proyectos, etc.


Desarrollo Curricular para la Pedagogía Social.

El concepto de desarrollo curricular es aplicable en todos los contextos educativos. Puede considerarse el proceso por el que cuestiones tales como «¿qué queremos que aprenda el alumno?» o «¿cómo apoyamos el aprendizaje?» se plasman en programas y prácticas efectivas realizadas por todos los profesores con sus
alumnos.

Tanto en el aula escolar como en los institutos de educación de adultos o en los consejos curriculares nacionales, el desarrollo curricular tiene por objeto crear marcos de aprendizaje que satisfagan las necesidades de los alumnos.

Independientemente del contexto educativo, en un caso ideal el desarrollo curricular implica el requisito de reevaluación y cambio continuos a medida que se desarrollan nuevas ideas en materia de enseñanza y aprendizaje en el ámbito de la Educación para la Ciudadanía Democrática.

Evaluación.

La evaluación es un proceso por el que se pone de manifiesto lo que se ha hecho con un espíritu de mejora. Evaluación no es valoración o puntuación. La evaluación no es sólo una exposición de las realizaciones, sino también de lo que puede hacerse mejor. Es un proceso de reflexión y de acción.

La evaluación es una actividad basada en el proceso. Puede incluir el establecimiento de fines, objetivos y metas, la selección de participantes, la recopilación de datos, el análisis y la difusión.

El papel de la evaluación para el desarrollo de la Educación para la Ciudadanía Democrática como proceso educativo es fundamental. Incluye el examen de lo que se está haciendo a todos los niveles, desde el aula o el marco de aprendizaje hasta el nivel más alto de la acción política. Además, necesita contar con el compromiso en materia de promoción de las «mejores prácticas».

El Alumno como Centro de Atención.

El enfoque educativo centrado en el alumno considera el esfuerzo de comprensión de éste el centro del proceso de aprendizaje. El individuo es, por tanto, el principal centro de atención y su propia experiencia, el punto de partida del aprendizaje.

El programa de la Educación para la Ciudadanía Democrática debe, pues, centrarse en el alumno como ser integral, abarcando los intereses del individuo, el trabajador y el ciudadano durante toda su vida. Es decir que cuando se elaboren los programas de estudios de Educación para la Ciudadanía Democrática deberá tenerse en cuenta la singularidad de cada entorno de aprendizaje.


Aprendizaje Permanente.

El aprendizaje permanente reconoce que cada persona está en constante proceso de aprendizaje. La importancia de este concepto para la Educación para la Ciudadanía Democrática está relacionada con el hecho de que la educación para la ciudadanía democrática no puede limitarse a las escuelas. Como tal, el aprendizaje para la ciudadanía democrática ha de considerarse una tarea global que debe incluir un amplio conjunto de entornos educativos formales y no formales.

El aprendizaje permanente requiere un enfoque holístico, es decir, integral de la educación. Se realiza en un gran número de contextos, incluidos el lugar de trabajo o las actividades de la comunidad local, y todas las personas y grupos sociales deben poder beneficiarse de él, por ejemplo, los medios de comunicación, la policía, los trabajadores sanitarios, etc.

La elaboración de un programa eficaz de aprendizaje permanente requiere la coordinación y la cooperación de las instituciones y las organizaciones pertinentes a todos los niveles.

Reflexión.

La reflexión es el proceso que permite a una persona o un grupo considerar activamente lo que ha ocurrido. La reflexión es parte de un compromiso con la idea de aprendizaje y acción reflexivos.

En su calidad de proceso, la Educación para la Ciudadanía Democrática fomenta el aprendizaje reflexivo. La reflexión ayuda a dar sentido a la acción y viceversa. Si no se incluyen actividades de reflexión, el alumno puede perder una verdadera oportunidad para desarrollar su propia comprensión.

Entre las actividades de reflexión puede mencionarse la utilización de diarios, periódicos o registros, y el intercambio de ideas en pequeños grupos sobre lo que ha ocurrido o se ha aprendido.

Investigación.

Investigar significa aprender y descubrir. Es un proceso en el se analizan, examinan y comparten preguntas o ideas. Hay muchas formas y enfoques de la investigación educativa en general y de la investigación sobre la Educación para la Ciudadanía Democrática en particular.

La investigación educativa puede ayudar a comprender mejor el proceso de aprendizaje. Puede ofrecer nuevas percepciones e información sobre conceptos e ideas claves que apoyen la elaboración de programas de estudios en todas las comunidades donde se lleve a cabo. Puede apoyar también la evaluación al ofrecer la oportunidad de examinar las prácticas actuales, descubrir lo que funciona bien y lo que podría mejorarse. Por último, puede respaldar las prácticas democráticas al examinar y documentar las opiniones y las ideas de los alumnos sobre la vida en comunidad.

Formación de Profesores/Formadores.

«Formación de profesores / formadores» es la expresión general empleada para designar la formación inicial y continua de todo el personal docente.

Puede verse como una respuesta a la necesidad de disponer de un grupo experto de “comunicadores” comprometidos con los procesos y las prácticas de Educación para la Ciudadanía Democrática. Se trata, por tanto, de un componente esencial de la política en materia de educación para la ciudadanía democrática.

La Educación para la Ciudadanía Democrática pone en tela de juicio los papeles tradicionales de «transmisor de conocimientos» y «facilitador del aprendizaje» y requiere, por tanto, nuevos modelos de formación. Estos modelos deben incluir un amplio conjunto de oportunidades de formación adicional a lo largo de la carrera profesional de los docentes.

SECCIÓN III: Resultados

Los resultados de la Educación para la Ciudadanía Democrática están relacionados con la comprensión (resultados cognitivos), actitudes (resultados afectivos) y comportamientos (resultados pragmáticos) que ésta quiere transmitir a los alumnos individuales. La Educación para la Ciudadanía Democrática persigue también objetivos a un nivel social más amplio. Los términos incluidos en esta sección son los siguientes:

• Resultados afectivos
• Resultados cognitivos
• Participación
• Paz positiva
• Resultados pragmáticos y de acción
• Responsabilidad
• Cohesión social
• Solidaridad


Resultados Afectivos.

Los resultados afectivos están relacionados con el hecho de que las personas se construyen a sí mismas y creen sus relaciones en función a determinados valores humanos.

Los valores de una persona pueden cambiar. Pueden influir en sus decisiones, facilitar las elecciones y ayudar a estructurar el entorno. Por su naturaleza cambiante, el desarrollo de los valores y las actitudes es un resultado de aprendizaje fundamental para la Educación para la Ciudadanía Democrática.

En la Educación para la Ciudadanía Democrática, se presta especial atención a los valores que sustentan la idea de democracia y derechos humanos, entre ellos, el reconocimiento y respeto de uno mismo y de los demás, y la capacidad para escuchar y resolver pacíficamente los conflictos.

Resultados Cognitivos.

El término cognición se asocia generalmente con la comprensión y los conocimientos de contenidos. En relación con la Educación para la Ciudadanía Democrática, se refiere a los conocimientos a tres niveles: los conocimientos sobre, los conocimientos de y el know-how o conocimiento de los procedimientos.

Es importante que los alumnos conozcan las reglas de la vida colectiva y cómo se han desarrollado, así como su origen y su objetivo. Es también importante que los alumnos comprendan cuáles son los niveles de autoridad en la sociedad y cómo funcionan las instituciones públicas, que comprendan lo derechos humanos, etc.

Sin embargo, los conocimientos «sobre» la sociedad democrática requieren una mayor comprensión «del mundo». Dichos conocimientos se sustentan en la comprensión de que el mundo está en perpetuo estado de cambio. Para participar activamente en el desarrollo de la sociedad, los alumnos necesitan tener cierto conocimiento de los debates de nuestro tiempo, por ejemplo, los
referidos a lo que se entiende por derechos culturales o responsabilidad.

Otras formas de conocimiento son las abarcadas por la idea de know-how o conocimiento de los procedimientos, por ejemplo, ¿qué constituye un debate? ¿Cuáles son los enfoques básicos incluidos en el proceso democrático? Tales conocimientos están relacionados inextricablemente con el ámbito pragmático o de las capacidades.

Participación.

La participación garantiza que cada persona pueda ocupar su lugar en la sociedad y contribuir al desarrollo de esta, independientemente del nivel de que se trate.

La participación es un elemento fundamental para la estabilidad democrática, que implica a las personas en los procesos de decisión pública (uno de los derechos básicos de la persona).

La participación es un rasgo definitorio de la Educación para la Ciudadanía Democrática. La participación en la vida de la comunidad a todos los niveles depende de la voluntad y la capacidad de los individuos para comprometerse con los demás, así como con otras comunidades y con las instituciones existentes. Las personas aprenden a participar participando, más que aprendiendo qué es participar. En consecuencia, la Educación para la Ciudadanía Democrática tiene por objeto tanto la puesta a disposición de posibilidades de participación como el desarrollo de las capacidades en materia de participación y la reducción de los obstáculos para practicarla.

Paz Positiva.

El concepto de paz positiva describe un estado en el que la voluntad colectiva se dirige a promover la paz y eliminar los obstáculos para la paz. Incluye un compromiso con la justicia social y va, por tanto, más allá de la idea de paz como ausencia de miedo, violencia y guerra.

Implica el compromiso de resolver pacíficamente los conflictos e intenta desarrollar esta capacidad en las personas y los grupos a fin de resolver los problemas sociales de manera constructiva. Para los docentes de Educación para la Ciudadanía Democrática, esto significa que en el aula deben promoverse los procesos democráticos, abordando las cuestiones de poder y abuso de poder y fomentando en todo momento la capacidad de escuchar, establecer un diálogo constructivo y solucionar los conflictos.

Resultados Pragmáticos o de Acción.

Son aquellos resultados que mejoran la capacidad de las personas para tomar la iniciativa y aceptar responsabilidades en la sociedad. Se trata de capacidades que habilitan a las personas para participar activamente en la comunidad y aportar su contribución a la configuración de sus asuntos y la solución de los problemas.

En la Educación para la Ciudadanía Democrática se reconoce claramente que los conocimientos, las actitudes y los valores sólo tienen sentido en la vida cotidiana personal y social, y se plasman, por tanto, en capacidades de acción, que incluyen la capacidad para vivir y trabajar con los demás, cooperar, participar en iniciativas conjuntas, solucionar pacíficamente los conflictos y participar en debates públicos.

Responsabilidad.

El concepto de «responsabilidad» implica la capacidad para responder, siendo receptivo hacia los otros y responsable consigo mismo.

La responsabilidad puede considerarse una reacción ante la individualización y la fragmentación de nuestras sociedades destinada a ofrecer nuevas bases éticas para la vida en común. Sin embargo, no debería reducirse, sobre todo en términos educativos, a la idea de conformidad.

La idea de responsabilidad es un contínuum cuyo «macro nivel» está constituido por el gobierno y el Estado con todas sus instituciones y su «micro nivel», por los individuos. Entre ambos extremos, hay multitud de agentes. También se tiene en cuenta la separación entre el nivel local y global. Por ejemplo, no puede promoverse la responsabilidad local a expensas de afectar la responsabilidad global y viceversa.

La responsabilidad en un entorno democrático está relacionada con la práctica de la democracia. Esta práctica va más allá del ejercicio del voto e implica la participación en el proceso democrático a todos los niveles, incluido el debate, la lucha contra los prejuicios y las desigualdades y la contribución al desarrollo de la sociedad.

La responsabilidad como práctica democrática conlleva la capacidad para reconocer las cualidades de los demás y la voluntad y las aptitudes necesarias para tratarlos como personas con derechos. Además, nos ayuda a comprender que nuestras acciones pueden contribuir a crear las condiciones necesarias para que las personas puedan desarrollar todo su potencial humano.

Cohesión Social. (Principio Fundamental del Proyecto Paz Positiva)

La cohesión social tiene por objeto crear una sociedad fuertemente comprometida con la promoción de relaciones humanas positivas. Implica el sentimiento de pertenencia y de bienestar de las personas y la comunidad.

Conlleva el compromiso de mejorar continuamente la calidad de vida de sus miembros, eliminando activamente los obstáculos y las causas de la división.

Este concepto, relacionado con la idea de Paz Positiva, es parte fundamental de las razones que justifican la Educación para la Ciudadanía Democrática, así como un resultado u objetivo deseado. En este sentido, se considera que la Educación para la Ciudadanía Democrática contribuye a la cohesión social por su interés en promover el respeto de los derechos humanos y su compromiso con la no violencia.

Solidaridad.

La solidaridad está asociada de muchas maneras con la capacidad de las personas para salir de sí mismas y reconocer y actuar en aras de la promoción de los derechos de los demás.

Es también uno de los objetivos fundamentales de la Educación para la Ciudadanía Democrática, ya que tiene por objeto facilitar a las personas conocimientos, aptitudes y valores que les permitan vivir plenamente la dimensión comunitaria de su vida.

Los actos de solidaridad están estrechamente relacionados con la idea de acción esbozada anteriormente. Sin embargo, la solidaridad es más bien un modo de pensar que un conjunto de comportamientos.


Consideración Final.

Hacia el Desarrollo Sostenible.

La educación para el desarrollo sostenible es un objetivo importante de la Educación para la Ciudadanía Democrática. Reconoce que tanto en el proceso de desarrollo local como de desarrollo global debe conseguirse un equilibrio entre el crecimiento social, medioambiental y económico.

En consecuencia, la Educación para la Ciudadanía Democrática fomenta entre las personas la adhesión al principio de desarrollo sostenible. A tal efecto, aumenta la comprensión del concepto de desarrollo y de los valores y capacidades necesarios para trabajar con los demás en la construcción de un futuro sostenible.

Autor:

Jesús Pernalete Túa

Contacto:

jpernaletetua@yahoo.com